Avisadores para restaurantes o lista de espera con QR: qué cambia en la entrada

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En una noche llena, la entrada manda en el restaurante. Allí se decide quién espera, cuánto y para qué mesa, normalmente con una de estas tres herramientas: una libreta, un montón de avisadores o una lista de espera en el propio móvil del cliente. Así se comparan.

La libreta

Los nombres se apuntan en una lista y el encargado los llama en voz alta cuando se libera una mesa. No cuesta nada, pero los clientes no pueden irse. Se agolpan en la entrada para no perderse su nombre, preguntan «¿cuánto queda?» cada pocos minutos, y el encargado se pasa la noche calculando esperas de memoria.

Los avisadores

Los avisadores tipo posavasos permiten que los clientes se alejen un poco, y eso es una mejora real. Pero traen sus propias tareas:

  • Hay que comprarlos, cargarlos cada noche y reponerlos cuando se rompen o alguien se los lleva.
  • Solo funcionan dentro de su alcance, así que los clientes no pueden alejarse mucho.
  • Hay que limpiarlos entre un cliente y otro.
  • Quien sostiene un avisador sigue sin saber qué posición ocupa en la fila.

Una lista de espera con código QR

El cliente escanea un código en la puerta, indica cuántos son y se va. La lista de espera se abre en el navegador del móvil; no hay app ni cuenta. Cuando su mesa está lista, la pantalla se pone verde y el móvil vibra. Mientras tanto ve su posición y una espera estimada, y recibe un aviso cuando faltan dos grupos.

Para el encargado, lo importante es la llamada según la mesa. Tocas la mesa que se ha liberado, indicas sus plazas y se llama al primer grupo en espera que quepa. Una mesa para 2 no se ofrece a un grupo de 6, y puedes limitar cuántas sillas pueden quedar vacías en una mesa para que una mesa de cuatro no acabe en manos de una pareja en plena hora punta. Si juntas dos mesas, introduces el total y la fila asigna un grupo más grande.

Frente a frente

  • Equipamiento: una libreta o avisadores que comprar y cargar, frente a nada más que la tablet o el móvil del encargado.
  • Alcance: los clientes se quedan en la puerta o dentro del alcance del avisador, frente a donde quieran.
  • Lo que ve el cliente de la fila: nada con las dos primeras; posición y espera estimada con una lista de espera con QR.
  • Encaje con la mesa: depende de la memoria del encargado, frente a una asignación automática según el tamaño del grupo.
  • Ausencias: el encargado tiene que buscarlos, frente a un tiempo límite opcional de 3 a 30 minutos para llegar, tras el cual la mesa pasa al siguiente grupo.

¿Y los clientes sin móvil?

Algunos clientes no van a escanear un código, y no tienen por qué. El encargado los añade con un toque y les dice su número. Mantienen su sitio en la misma lista.

Cómo configurarlo en un restaurante

  1. Crea una fila en modo mesas.
  2. Si tienes terraza, añade zonas como interior y exterior; los clientes eligen todas las zonas que aceptarían.
  3. Muestra un código QR rotativo en una tablet en la entrada o imprime uno fijo para la puerta.
  4. Fija un tiempo límite para llegar, para que las mesas no se queden vacías esperando a un grupo que se ha ido a otro sitio.

Tras unas cuantas noches, las estadísticas diarias muestran los grupos que se unieron y se sentaron, las ausencias, la espera media y tus horas punta. Consulta todas las funciones en la página de lista de espera para restaurantes.